17 de noviembre de 2009

"EL SUR" (1983) (Víctor ERICE)


“Aquel amanecer, cuando encontré su péndulo bajo mi almohada, sentí que esa ocasión todo era diferente. Que él ya nunca volvería a casa”
Estrella


A veces una película nos toca el alma, llegando a sentirla en toda su amplitud. Y todo de forma sencilla, como la historia que nos muestra Víctor ERICE, la relación de una niña, Estrella, con su padre, casi derrotado por la vida y su pasado, lleno de recuerdos que llaman a la puerta, y que hacen que ella intente desentrañarlos para comprenderle.
Y todo ello narrado de forma magistral, poco a poco. Como si te contaran un secreto al oído, en susurro y lentamente.

Su arranque es para quitarse el sombrero. La luz del amanecer llega a la habitación de Estrella, que se despierta ante la voz de su madre llamando a su padre. Pasos nerviosos que se escuchan en el piso de arriba. Y un péndulo dentro de una cajita que al verlo Estrella, llora. Diez minutos que son toda una lección de cómo hacer cine, de cómo atraer “al que mira” con solo unas imágenes que, encadenadas, dan la esencia, y las pistas a seguir, para una historia y unos personajes.

Unos personajes interpretados por unos actores que, como se suele decir, se encuentran "en estado de gracia". Reseñables dos en concreto: Icíar BOLLAÍN, que debutó en el cine como Estrella aportando una mirada inocente y pura a la historia, y la increíble actuación de la gran (¡¡¡PERO GRANDE OIGAN!!!) Rafaela APARICIO como antigua ama de cría del padre de Estrella, una mujer que solo con verla aparecer en pantalla es para dejarse querer por la simpatía, frescura y franqueza que desprende.

Ciertamente, es una OBRA MAESTRA en mayúsculas. Y que da para una reflexión. Después de "El sur", ERICE solo ha realizado un filme más, el documental sobre el pintor Antonio LÓPEZ "El sol del membrillo" (1992), aparte del cortometraje "Alumbramiento" para el filme colectivo "Ten minutes older: the trumpet" (2002).
Y me pregunto, ¿por qué nadie se atreve a producir un filme suyo cuándo es uno de los directores más respetados del mundo? Y no me quedo corto ante el respeto que despierta este director. Yo no lo entiendo señores...


Dos escenas del filme:

- "...y se llamará Estrella" (preciosa escena sobre el "recuerdo inventado").

- "Amanece..." (arranque del filme. Cine, emoción, concisión).

11 de noviembre de 2009

“TROUBLE EVERY DAY” (2001) (“id.” - Claire DENIS)

Cuando el deseo es más que poseer un cuerpo, es morderlo y devorarlo. Cuando el ansia de lujuria y pasión no es por sexo, sino por sangre.

Y cuando todo ese deseo y ansia se reprimen, piden a gritos salir al exterior. Ese grito es "Trouble every day", hipnótica joya fílmica de la francesa Claire DENIS.

Añádanle actuaciones en estado de gracia de Vincent GALLO ("indie freak renacentista" en toda regla) y Béatrice DALLE (el morbo hecho carne, digan lo que digan) mas el alucinado score de TINDERSTICKS, músicos fetiche de la directora francesa y para el que suscribe, y obtendrán una propuesta intensa, una extraña "love story" violenta, de una fisicidad extrema y realista, un filme de obligado visionado.

Ciertamente, es otro cine, otra realidad que se diluye bajo códigos distintos, todo un universo al que quedarse hipnotizado con sus imágenes, sus sonidos, su música...

Trailer de "Trouble every day".

10 de noviembre de 2009

"HAPPY TOGETHER" (1997) ("id." - Wong KAR-WAI)


El amor es un encuentro y millones de desencuentros. Es un acercamiento y cientos de alejamientos. Es dolor y lágrimas, risas y caricias. Es silencio, susurro y grito. Es un estado, y también una parada. Es un baile entre dos personas. Es una pelea en una cama. Es una persona en el faro del fin del mundo.

El amor es HAPPY TOGETHER.

Trailer de "Happy together". OBRA MAESTRA.

22 de julio de 2009

"EL REPORTERO" (1975) ("Professione: reporter" - Michelangelo ANTONIONI)


David Locke es reportero. David Locke tiene prestigio. David Locke esta casado y un hijo adoptivo. Pero David Locke esta aburrido, cerrado en su propia vida. Hasta que en plena África se le presenta la oportunidad de huir, “morir” para ser otro.

Michelangelo ANTONIONI vuelve al tema base de su estilo, la soledad y la incomunicación. Pero en esta ocasión encapsula un término mas para este atípico “thriller minimalista”, la huida de nuestra propia identidad.

El protagonista, un magnífico Jack NICHOLSON sin ninguna vuelta de tuerca, huye de sí mismo y de su mundo. Pero su mundo una y otra vez le acecha, ya sea su propia intimidad (una esposa que se mueve mas por afianzamiento de su relativo amor que por el propio amor en si) como de la sociedad a la que intenta ser ajeno (las continuas referencias a la muerte y a los gobiernos totalitarios que viven ciertos paises, personificada en su trabajo de reportero).

Y aunque encuentre de nuevo el amor a través de una chica alejada de todo mundo anterior (Maria SCHNEIDER) y se sienta “libre” para vivir desde cero, todo será en vano ante un pasado que le persigue implacable.

ANTONIONI utiliza todas sus herramientas narrativas y visuales para enmarcar esta historia dentro de un paisaje a modo de “espejo” para visualizar el alma de su protagonista. Si bien, el director abandona su “clásico hábitat narritvo” de una urbe moderna e intrincada (aunque hay presencias de una “gaudiesca” Barcelona y de una Almería casi de spaghetti-western existencialista) para mostrarnos espacios abiertos pero asifixiantes, polvo y desierto, abandono y soledad. Quizás una metáfora algo obvia de su personaje, pero efectiva dentro de las manos del maestro italiano.


Destacar tambien, sin salirnos de la “caligrafía” del autor, la filigrana cinematográfica de la secuencia final, un plano de casi siete minutos sin corte desde el interior de una habitación hacía el exterior, dejando “en off” el final de la historia.

Resumiendo, “El reportero” es otra muestra mas de la pericia de Michelangelo ANTONIONI para mostrarnos la esencia de una vida humana, un conjunto de momentos de soledad, en los que, “entre medias”, vemos discurrir el mundo.

Trailer de "El reportero" (según mi opinión, nefasta forma de presentar un filme de estas características)

Escena del filme, donde se nos muestra de forma sencilla la base del filme, el ansia de fuga y olvido de la propia identidad.

PD. Me quito por un momento la chaqueta de crítico plomizo, para ponerme la camiseta de friki irredento. De "momentazo" la secuencia del hotel en Barcelona donde sale Joan Gaspar haciendo de recepcionista. De pago imposible vamos.

21 de julio de 2009

"EL EMPLEO" (1961) ("Il posto" - Ermanno OLMI)

El cine puede ser lo mas relativo que se pueda uno echar a la cara. Pueden producirse magnos fastos artificiales dentro de una pantalla, con tropiecientos mil efectos y zarandajas varias, y no llegar al mensaje, ni a llegar a decir nada, como pasa en la mayoría de los casos.

O puede mostrarnos en la pantalla unas pocas personas, que incluso no parecen actores, y contarnos una historia real, sencilla, con un conflicto sencillo y real. Y nunca caer en la demagogia del “cine social” (apolillado hasta el extremo a estas alturas de la vida), sino mostrarnos las cosas tal cual son, sin exagerar, y siempre, siempre, con un punto de ternura, de una cierta “inocencia” para implicar al espectador por ese protagonista, por esa persona “real” al que el director de turno quiere que nos congraciemos con él.

Y Ermanno OLMI lo consigue con creces en este filme. “El empleo” es una pequeña joyita de los 60, un pequeño diamante que brilla por su sencillez y su forma de mostrarnos la realidad de una sociedad que poco a poco acoge el progreso, con sus pros y sus contras. De un país, Italia, que se empieza a despertar tras una cruda guerra y comienza a abrazar la sociedad de consumo, la industrialización a mansalva...nuestra época en pañales se podría decir.

OLMI consigue su objetivo a partir de la historia de un tímido chico del extrarradio de Milán al que es seleccionado para unas pruebas de acceso a una empresa. Y “el que entra en una empresa, tiene trabajo toda la vida” como bien menciona el padre del muchacho.

En un país “que se despierta”, ser oficinista es la profesión del futuro. Incluso si el ser oficnista implica estar en un lugar gris, anodino, con un trabajo “kafkiano” y rodeado de gente gris, la cual lleva décadas en el puesto al que nuestro protagonista aspira. Si...suena triste de narices.

Pero en manos del director, el protagonista alberga unas esperanzas en una “pequeña historia de amor” con una chica, tambien aspirante a algún puesto dentro de la empresa.

Y aquí OLMI lo borda de nuevo. Si nos muestra el proceso de selección de personal, la vida en los suburbios, la familia de clase media-baja y el “choque cultural” capital-extrarradio como si de un documental se tratara, ganando así en riqueza visual y en originalidad todo el filme, no cambia de formato a la hora de narrarnos los pequeños apuntes de cariño y afecto entre el protagonista y su compañera de selección.

“El primer café” entre los protagonistas, paseos y charlas “para romper el hielo” o el simple hecho de cruzar los dos una calle atestada de coches aportan un halo de simpatía e ilusión por la vida de nuestro protagonista, toda una bocanada de aire fresco para la vida gris de la oficina.

Se podría decir que “El empleo” es la perfecta muestra de lo que puede ser un filme “social” llevado a buen puerto. Una historia sencilla, unos personajes sencillos y "un toque" de poesía.

Trailer de "El empleo"

Escena del "primer café", una muestra de sencillez narrativa entre dos personajes.

15 de julio de 2009

“DÍAS PERROS” (2001) (“Hundstage” - Ulrich SEIDL)


Ladies and gentleman...bienvenidos a la Europa de hoy! Así es como respondemos ante la película-puñetazo en toda regla que nos presenta Ulrich SEIDL.

Porque, tras el visionado del filme, solo nos queda pensar que “algo podrido huele en toda Europa” si el europeo medio funciona de una manera tan ruín, rastrera e “hijoputesca”.



SEIDL casi “oculta” la cámara para que veamos los retazos de vida de unos personajes solitarios en plena ola de calor asfixiante. Toda una caterva de seres llenos de frustraciones, por un lado sufrientes, y por otro lado, autores de una violencia que va desde lo verbal, hasta lo físico.

Una adolescente maltratada por su novio “bacala”, una mujer que evade el recuerdo de su hija muerta refugiándose en el sexo, un anciano “evaluando” a su futura pareja bajo los recuerdos de su fallecida esposa, un técnico en seguridad a la caza de clientes, una autoestopista esquizofrénica que no para de hablar ni de incordiar a quien la recoge...


Toda una “fauna” dentro de una sociedad donde impera el consumismo masivo, los sitios mastodónticos donde puedes comprar de todo (hasta sexo, véase la escena de la “orgía” celebrada de forma oculta en el interior de un centro comercial) o los “jingles” con canciones horteras para vender cualquier producto.

Y para vivir, no hay nada mejor que una casa fría y cuadriculada, junto a otras casas frías y cuadriculadas. Viva la sociedad de consumo!


SEIDL
pone el dedo en la llaga de nuestra existencia, de lo solitario y cabrones que podemos ser, dentro de un universo sufriente y asfixiante en plena “ola de calor”.


Un filme que “descoloca”, desconcertante, duro...y caluroso.

Trailer de "Días perros (Hundstage)"

3 de julio de 2009

"PARANOID PARK" (2007) (Gus VAN SANT)


Con mucho retraso, como es costumbre en estas tierras, se estrenará “Paranoid park”, penúltimo filme de Gus VAN SANT, clásico del indie cinéfilo. Suponemos que el bagaje de premios que tuvo su última obra, “Mi nombre es Harvey Milk” (2008), oscar a Sean PENN incluido, ha sido el acicate para que algún “lumbrera” distribuidor español se le ocurra estrenar este filme dentro de la faceta experimentadora del director.

En “Paranoid park”, VAN SANT nos presenta un relato en primera persona a través del diario-puzzle caleidescópico de Alex, un adolescente aficionado al skate, centrándose en un suceso en concreto, el cual puede cambiar su vida.

Es soberbia la forma en que VAN SANT nos muestra la adolescencia como gente perdida, angustiada y con un terrorífico sentimiento de “¿qué carajo voy a hacer en esta vida?”. Y todo ello plasmado en la figura de Alex, desapegado de su novia (para él, el sexo y la virginidad parece un simple trámite), de sus padres (genial la forma que VAN SANT muestra visualmente este desarraigo, desenfocando al entorno adulto del protagonista) y casi del mundo que le rodea.

Puede ser que a estas alturas de la vida, la imagen de la adolescencia norteamericana sea ya un tópico dentro del cine, y más concretamente del “indie”. Véase ejemplos de ese cine en gente como Larry CLARK o Harmony KORINE. Pero VAN SANT, en mi opinión, es el caso mas redondo a la hora de buscar “cierta mirada definitiva” sobre la adolescencia.

Mientras que CLARK se centra en lo escabroso, gratuito, chabacano e incluso “escatológico” de todo el asunto, demostrándolo en aquel bluff mayúsculo escrito por el propio KORINE, “Kids” (1995), o el propio KORINE, mas preocupado en ser mas “arty” que, pongamos por ejemplo, Jean-Luc GODARD o Werner HERZOG (véase “Gummo” (1997) o “Julien donkey-boy” (1999)), Gus VAN SANT es mas comedido, quizás porque presenta toda la adolescencia con todo lo que conlleva, lo bueno y lo malo, pero de forma mas compacta, más “racional” inclusive.

Y siempre, con un lenguaje mas apropiado para un “cine de autor”, con una caligrafía que, aunque no sea original (clara es la huella del húngaro Béla TARR), si se nos presenta fresca y apropiada para este tipo de cometidos cinéfilos.


En definitiva, Gus VAN SANT, es mas “clásico” a la hora de hablarnos de la muchachada en general, pero no por ello se deja en el tintero el aspecto “vanguardista” de una propuesta que se escapa de los circuitos “mainstream” del cine hollywoodense.


Obviamente, estamos hablando del VAN SANT “autor”, no del VAN SANT “director a secas” en ejercicios como “El indomable Will Hunting” (1997) o “Descubriendo a Forrester” (2000).

El interés en este director radica mas, en mi humilde opinión, en ejercicios de gran interés como la pseudo trilogía de la muerte formada por “Gerry” (2002), “Elephant” (2003) y “Last days” (2005), verdaderas maravillas visuales donde la narración es mínima, pero no por ello nula, y donde el ritmo y las fórmulas visuales son de verdadero “embeleso”.

Y en el caso de “Paranoid park”, VAN SANT se concretiza mas en lo formal, pero sin olvidarlo del completo, para presentar un relato inconcluso, frustrante pero reflexivo, donde la noción de justicia o castigo se pasa por alto.

No importa “qué” narra, sino la fígura del “quién”, el afectado del relato, su complejidad y su hastío sin más.Descripción mas que narración.

Trailer de "Paranoid Park"